7 razones por las que las Nuevas Tecnologías te hacen mejor docente

En el artículo titulado 5 razones por las que las Nuevas Tecnologías nunca podrán sustituir a un docente defendía la idea de que las Nuevas Tecnologías son una herramienta, no un sustitutivo de los docentes. Una vez hecha esta distinción que me parece clave en la actualidad, sí tengo claro que el buen uso de las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación pueden mejorar y mucho nuestra práctica docente. La perspectiva que nos da el tiempo a aquellos docentes que llevamos años en el mundo de la Educación nos permite ser conscientes de que las Nuevas Tecnologías han llegado y lo han hecho para quedarse. Sé que su llegada en algunos casos ha sido mucho más rápida que el aprendizaje que algunas de estas Nuevas tecnologías precisaba, pero no por ello debemos obviar que a día de hoy las Nuevas Tecnologías son una herramienta útil, eficaz y extraordinaria si las aplicamos correctamente en nuestra tarea docente.

Ya he afirmado en otras entradas que el aprendizaje de algunas de estas herramientas aplicadas al ámbito educativo han hecho de mí un mejor docente y este artículo tiene la intención de enseñados en qué ha mejorado dicha práctica. La lista que escribiré a continuación no es más que un punto de partida, pero me parece importante que la conozcáis y reflexionéis sobre hasta qué punto os sentís identificada con ella.

nuevas tecnologías mejor docente

Imagen extraída de Shuttershock

¿Qué 7 razones hacen posible que las Nuevas Tecnologías me hagan ser mejor docente?

1. Productividad. El buen uso de las Nuevas Tecnologías ha mejorado enormemente nuestra productividad. Continuamente salen nuevas herramientas sin otra finalidad que simplificar nuestro trabajo. De hecho, cuanto más dominemos estas herramientas, más productivos seremos. Con esto no quiero decir que cuanto más productivos seamos, más trabajaremos. En absoluto. Cuando me refiero a ser más productivo me refiero a que algunas tareas se han simplificado considerablemente y ello ha permitido que podamos gozar de un tiempo que antes no teníamos. Un tiempo que en mi caso, por ejemplo, dedico al aprendizaje de programas, aplicaciones, plataformas virtuales que mejoran día a día mis sesiones lectivas. A mayor productividad, mayor tiempo tendremos para nosotros. Luego cada uno decidirá cómo y en qué invertirlo. En muchas ocasiones los docentes caemos en el error de que aprender una herramienta nos va a implicar un tiempo que no tenemos y, personalmente, creo que este es un enfoque erróneo. Dominar las herramientas que utilizamos regularmente hace precisamente que podamos optimizar y gestionar mejor nuestro tiempo. Time is gold como me gusta decir a mí.

2. Aprendizaje. Las Nuevas Tecnologías han cambiado radicalmente nuestra forma de aprender así como nuestra forma de enseñar. Poco a poco hay una tendencia que está transformando el mensaje unidireccional del docente en un mensaje bidireccional en el que es el alumno el que aprende a aprender a través de los recursos que les facilitamos tanto dentro como fuera del aula. Hace poco oí una frase que decía algo así como que tenemos un sistema educativo del siglo XIX, con unos docentes del siglo XX que aplican unas tecnologías propias del siglo XXI. Pues bien, los docentes debemos dar un paso adelante e implementar plenamente el uso de las Nuevas Tecnologías en el aula. Sólo cuando lo llevemos a cabo será cuando empecemos a realizar una Educación verdaderamente revolucionaria, una revolución en la que el aprendizaje decimonónico se transformará a través de las Nuevas Tecnologías en un aprendizaje basado en la cooperación, en respuestas múltiples, en verdades relativas, donde la verdad incuestionable del docente se transformará por el aprendizaje de múltiples inteligencias.

3. Perspectiva. Al referirme a la perspectiva dentro de las Nuevas Tecnologías me estoy refiriendo a que hay modelos de aprendizaje que poco a poco deben ser superados. La verdad absoluta e incuestionable del profesor o de un libro de texto debe concebirse como algo obsoleto. En muchas ocasiones se comete el error de creer que la verdad sobre un aprendizaje o un conocimiento empieza y acaba en el aula. Personalmente  creo que es un planteamiento incorrecto. Precisamente las Nuevas Tecnologías nos han demostrado que existe un mundo más allá de las cuatro paredes que conforman un aula. Derribar estos muros hará que nos abramos a otros tipos de conocimientos y aprendizajes, a otras verdades y a otras realidades.

4. Sociabilidad. El ser en tanto que es ser social necesita relacionarse con otros seres para su correcto desarrollo. En este sentido la llegada de las redes sociales han conseguido que la Educación sea un ámbito en lo que lo social cobra una gran importancia. Tengo la sensación que las redes sociales han permitido el intercambio de información y de conocimientos. Plataformas como Google + y sus comunidades de aprendizaje, las Fan Page de Facebook destinadas a colectivos como el de los docentes o la plataforma Twitter que permite la elaboración de listas en función de nuestros intereses son tres ejemplos por los que las redes sociales son una herramienta básica para la obtención de información, el intercambio de ideas, la reflexión de determinados temas, así como la posibilidad de conocer a otros compañeros de profesión que de otra forma sería prácticamente imposible haber podido saber de ellas y mucho menos interactuar de forma virtual con ellas.

5. Formación. Siempre he creído que un docente siempre está en constante formación. Con la llegada masiva de las Nuevas Tecnologías en el ámbito educativo, esta formación se hace absolutamente indispensable si queremos dejar de ser profesores decimonónicos que explican en el siglo pasado. La formación en Nuevas Tecnologías supone una gran ventaja para los docentes porque permite conectarnos con el mundo y, sobre todo, con nuestros estudiantes. En este sentido creo que la actitud del docente de cara a la formación debe ser absolutamente abierta. Porque las Nuevas tecnologías no hacen más que abrirnos los ojos a estas nuevas formas de aprender y de entender el mundo en el que vivimos. Otro de los errores muy comunes entre algunos docentes es pensar que determinadas herramientas no son pertinentes para sus clases o que la curva de aprendizaje que requieren dichas herramientas no compensará el uso que hagamos de ellas en el ámbito docente. Para mí esta forma de pensar debe ser superada, porque en el mundo en el que nos ha tocado vivir debemos empezar a ser conscientes de que inevitablemente deberemos dedicar o invertir el mismo tiempo a en pensar que en aprender, si no queremos convertirnos en docentes obsoletos, en docentes alejados de los intereses y aptitudes de nuestros compañeros y alumnos.

6. Integración. Aquellos que me leéis con asiduidad sabéis de la importancia que supone para mí la Educación Inclusiva, una Educación de todos y para todos. Pues bien, las Nuevas Tecnologías son una excelente oportunidad para lograr en los centros educativos que los alumnos con Necesidades Educativas Especiales tengan cuanto menos las mismas posibilidades que el resto de estudiantes. Las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación Especial son una excelente oportunidad para un alumnado al que debemos prestar una especial atención, porque se merecen las mismas oportunidades que el resto. Hay muchas herramientas como por ejemplo, la pizarra digital, que suponen una gran ayuda para este tipo de alumnado, porque facilita y hace accesible su aprendizaje. Sobre el papel de la pizarra digital en la Educación Especial recomiendo el artículo titulado La importancia de la pizarra digital en la Educación Especial.

7. Conectividad. La conectividad puede verse como un arma de doble filo. Como en todo hay que hacer de las herramientas relacionadas con lo tecnológico un buen uso y no un abuso. En este sentido, la conectividad a la que quiero referirme ha hecho posible que el concepto de jornada escolar haya cambiado radicalmente en estos últimos años. La conectividad a través de plataformas como Moodle o el correo electrónico han permitido que estemos conectados en todo momento. En este sentido, si somos capaces de educarnos en esta conectividad para transformarla en información pertinente, en ayuda al alumno o al compañero, creo que toda la comunidad educativa saldrá ganando. De lo que se trata es de aprender a diferenciar mediante una buena educación la conectividad de la dependencia.

Desde que aplico las Nuevas Tecnologías en el ámbito educativo tengo la sensación de que la forma de enseñar ha sufrido una importante transformación y he pasado de ser una persona que sabe, un ’homo sapiens sapiens’ a un ‘homo technologicus’, que sabe, aprende y enseña a través de las herramientas que nos proporcionan las Nuevas Tecnologías.

Espero que este artículo os haya sido de utilidad.

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4 Comentarios

  1. ¿Qué opinas del “homo ludens” y afrontar la educación desde el punto de vista del juego?

    • Sin duda, Iosu. El carácter lúdico en la enseñanza se me antoja fundamental. Se puede y se debe aprender jugando.

  2. El aspecto lúdico, debidamente aplicado y con buen conocimiento de causa, es, hoy por hoy, altamente efectivo en el proceso de aprendizaje. El “juego” ha sido algo que desde niños siempre nos ha interesado y que no se pierde en el proceso de desarrollo de la persona (se dice que todos llevamos un niño dentro de nosotros). Creo, no obstante que este enfoque requiere de mucha responsabilidad de parte del docente.

    • Coincido plenamente contigo Félix. Se puede y sec debe aprender jugando

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