7 claves para enseñar en el siglo XXI

Este es uno de esos artículos que tenía pendiente desde hacía tiempo. Si no me he decidido a escribirlo hasta ahora, ha sido principalmente porque son tantos los retos que debemos asumir como docentes, que no siempre resulta fácil concentrarlas en lo que llamaría una guía para docentes del siglo XXI, para docentes que han tomado la determinación de mirar hacia adelante y esperar, del futuro, lo mejor.

Este artículo nace de la reflexión y también de la autoexigencia que nos impone nuestra profesión. Por tanto, tómate estas recomendaciones como una forma de evaluarte a ti mismo. Y no te preocupes por si te faltan algunas de ellas. Yo aún estoy en ello. Lo que no debe faltar en ti es el deseo y la determinación de adquirirlas en algún momento. Haz de la curiosidad una virtud, haz del aprendizaje una vocación, haz de la autoexigencia una forma de vivir tu profesión.

Educación del siglo XXI

Imagen extraída de Shuttershock

7 recomendaciones para enseñar en el siglo XXI.

1. Red de Aprendizaje Personal (PLN) y Cursos Masivos en Línea y Abiertos (MOOC). He querido empezar por esta cualidad porque a día de hoy me parece una de las más importantes. En otro artículo ya hablé de la importancia de lo que entendemos por MOOC (Massive Open Online Course), es decir, un Cursos Masivos en Línea y Abiertos. Creo que ha llegado el momento en el que los docentes establezcamos una distinción entre lo que entendemos por una red social y por una red profesional. En esta red profesional se mueve lo que denominamos los PLN (Personal Learning Network),  y los MOOC,sistemas de aprendizaje en el que el conocimiento es descentralizado y abierto. Hay que partir de la premisa de que todos podemos aprender de todos y en función de la calidad de nuestra red profesional, más beneficios sacaremos por lo que respecta a nuestra profesión. A día de hoy, dos son las redes que mejor se adaptan a estos entornos profesionales de aprendizaje: Twitter y Google+.

2. Desvirtualización programada. Se trata de un término que últimamente me tiene absolutamente fascinado y que, aunque pueda parecer contradictorio con el primer punto, creo que ambos se complementan a la perfección. Se trata de un término que he aprendido de uno de los grandes conocedores del Social Media que existen en España. Concretamente estoy hablando de Víctor Martín. En el artículo publicado Desvirtualización programada, Víctor Martín nos habla de la importancia de desvirtualizar, de llegar a conocer en persona aquellos perfiles que hemos ido construyendo con el tiempo a través de las redes sociales y otros entornos. Os dejo el enlace del artículo por si os interesa. De lo que se trata es de desvirtualizar perfiles que son tremendamente afines a nosotros, que comparten nuestra visión de la enseñanza y del mundo y establecer una comunicación más real, más humana.

3. Nuevas Tecnologías como herramientas complementarias. En varios artículos he insistido en el enfoque equivocado que muchos docentes tienen sobre el uso de las Nuevas tecnologías en el aula. Un error común es pensar que pueden llegar a ser herramientas sustitutivas, cuando debemos concebirlas como herramientas complementarias. En este sentido te recomiendo la lectura del artículo 5 razones por las que la Nuevas Tecnologías nunca sustituirán al docente.

4. Reputación digital. Muchos abreis oído la expresión Poner puertas al campo. Pues bien, si aplicamos esta expresión a internet, deberemos ser conscientes de que aunque no podemos frenar el contenido que otras personas, creo que sí debemos tener en cuenta qué reputación digital queremos para nosotros mismos y para los que nos rodean. Debemos educarnos para poder educar correctamente en la gestión de los contenidos que corren a través de la red.

5. El éxito tras el fracaso. Una sociedad de consumo como la que vivimos, es una sociedad que ha negado el fracaso. Y creo que la negación del fracaso impide la consolidación del éxito. Me explico. Todos nos sentimos totalmente abrumados por la cantidad de aplicaciones, programas, herramientas y dispositivos electrónicos. Somos incapaces de estar al día. Y ello nos produce una enorme sensación de impotencia. Estamos infoxicados. Precisamente la impotencia es la que te impide alcanzar las metas que te propones. De lo que se trata es de saber priorizar y planificar los aprendizajes que creamos más significativos. Si lo que pretendemos es un aprendizaje exponencial, lo único que obtendremos es una abandono inmediato.

6. Gestión del tiempo. Somos esclavos del tiempo. Y somos esclavos del tiempo porque no hemos aprendido a transformarlo. Esta transformación del tiempo tiene un precio que en el siglo XXI se paga muy caro: el tiempo o, mejor dicho, la falta del mismo. Los docentes siempre hablamos del tiempo, pero nunca hablamos de cómo podemos transformarlo, de cómo podemos adueñarnos de él. De ahí que uno de los grandes retos para los docentes y para la sociedad actual será replantarse el tiempo tal y como lo vemos ahora. Muchos docentes creen que el futuro está en la Tecnología y, en mi humilde opinión, creo que es una visión errónea. El futuro de los docentes pasa, precisamente, en dejar de gestionar el tiempo para empezar a trasformarlo en aras de nuestra propia felicidad. Sobre este punto te recomiendo un libro que a mí me cambió la vida y que se titula El principio 20/80. El secreto para lograr más con menos, de Richard Koch. Sobre este artículo publiqué una reseña titulada Docente, ¿aplicarías el método 20/80 a tu profesión y a tu vida para ser más feliz?

7. Desconexión para la reflexión. He querido acabar con esta última recomendación porque creo que empieza a ser un problema con el que muchos de nosotros deberemos enfrentarnos, si no es que ya lo estamos haciendo. Precisamente una mala gestión del tiempo, es decir, la no transformación del tiempo, está generando una sociedad que se ve incapaz de desconectar. Conocemos a más personas que nunca, dominamos más herramientas que nunca, gestionamos más información que nunca, gestionamos nuestra reputación digital más que nunca, pero todo ello tiene un precio que algunos estamos empezando a pagar. No somos capaces de desconectar. En muchos artículos he insistido en que debe haber un tiempo para aprender y un tiempo para enseñar. Pero también me he referido a que podemos aprender y enseñar y mucho, si conseguimos pensar más y reflexionar más sobre nuestro entorno. La sociedad actual, la sociedad de consumo, está pensada para eliminar los vacíos. Un claro ejemplo en este sentido los tenemos en la televisión. No existen huecos porque no les interesa que pensemos. Somos cada vez más productivos y menos reflexivos, y me atrevería a decir que menos felices, y esto es un terrible error. Lo que debemos perseguir es ser más reflexivos para que, precisamente, esta reflexión nos permita ser más productivos con menor esfuerzo y, por qué no, mas felices.

Estas son mis claves para entender la Educación del siglo XXI que no ha hecho nada más que empezar. Sin duda más que siete claves son siete retos. En lo que a mí se refiere debo decirte que estoy en ello. Ojalá encuentres el tiempo necesario para que, después de haber leído este artículo, reflexiones sobre el mismo. Porque:

Sólo pensando en aquello que tienes, serás capaz de pensar en aquello que te falta

 

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