¿Por qué como docente enseñas la perfección en lugar de la excelencia?

El artículo de hoy quiere incidir en la importancia de diferenciar entre la perfección y la excelencia. Es más, quiere incidir en el peligro de buscar la perfección y el reto que implica la enseñanza desde la excelencia. La escuela de hoy es una escuela que busca a cualquier precio la perfección de tus alumnos y se olvida completamente de que lo importante no es ser perfectos, sino correctos.

Excelencia

Imagen extraída de Shutterstock

La perfección como enemiga de la excelencia.

Enseñar desde la perfección es un error. ¿Por qué? Aquí tienes mis razones:

  • La perfección siempre busca lo inalcanzable.
  • La perfección es limitada.
  • La perfección es programada.
  • La perfección implica que nunca se es lo suficientemente bueno.
  • La perfección fomenta la procrastinación, es decir, se acaban retrasando actividades o situaciones que son prioritarias por otras menos relevantes.
  • La perfección teme el error y el fracaso.
  • La perfección conlleva ser codicioso y envidioso.
  • La perfección relega a un segundo plano lo ético y lo moral.
  • La perfección fomenta el individualismo.
  • La perfección no reconoce las limitaciones de uno mismo.
  • La perfección mina la autoestima.
  • La perfección prima el resultado.

La excelencia como reto.

Enseñar desde la excelencia es el reto que deberías asumir como docente. ¿Por qué? Aquí tienes mis razones:

  • La excelencia se centra no en lo perfecto, sino en lo correcto.
  • La excelencia ve en el error un proceso más del aprendizaje.
  • La excelencia no conoce límites y siempre tiene margen para la mejora.
  • La excelencia es espontánea.
  • La excelencia es un ejercicio de generosidad porque se centra en lo que puedes dar y no en lo que te gustaría poseer.
  • La excelencia mejora la autoestima y ayuda al crecimiento personal a partir de la confianza depositada en uno mismo.
  • La excelencia valora el proceso.

Excelencia

La escuela de hoy, la escuela en la que enseñas es una escuela que da la espalda a la excelencia, es una escuela de resultados y no de procesos, es una escuela de donde la inteligencia intelectual, la nota máxima, el 10, está por encima de la inteligencia emocional, la inteligencia que premia el error, que se centra en la autoestima, en la mejora del autoconcepto.

¿Por que sé enseña desde la perfección y no desde la excelencia en las escuelas?

Seré muy breve en la respuesta. Porque la perfección es más cuantificable. Porque se centra en el resultado, es inmediata, no implica la revisión. De ahí que prefiramos todavía las pruebas y exámenes, auténticos remansos de perfección.

Acabaré con un vídeo que refleja a la perfección qué deberías entender por excelencia educativa. Se titula La mariposa de Austin:

Austin’s Butterfly: Building Excellence in Student Work – Models, Critique, and Descriptive Feedback from Expeditionary Learning on Vimeo.

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4 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, la excelencia es primordial en todos los aspectos de nuestra vida, por supuesto, en la enseñanza sería básico. El video ya lo había visto, es genial…y un ejemplo espectacular de cómo deberíamos hacer los profesores y de cómo debería cambiar la enseñanza.

  2. Muy bueno. ¡Cuántas veces (sin hablar de excelencia, es verdad) hablo del proceso a los padres de mis alumnos! En mi caso, tratándose de la clase de piano en una escuela privada de música, tengo el placer de ver cómo progresivamente muchos alumnos y familias van entendiendo todo esto. Es mi granito de arena.

  3. Me gustó tu análisis, tan lúcido como siempre, pero el video me ha impactado.

    Un método genial para entender el proceso de construcción de la excelencia.

    Me recordaba a la metodologia conductista de aproximaciones sucesivas, pero el hecho de que el profesor escuche de forma activa al alumno, que el alumno participe aportando y criticando me recuerda a la metodologia dialógica de las comunidades de aprendizaje.

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