El texto expositivo perfecto

El texto expositivo perfecto

El texto expositivo perfecto.

El texto expositivo perfecto se puede aprender, pero previamente se debe enseñar. Un error muy común a la hora de explicar la modalidad textual de la exposición es explicar los contenidos teóricos y, a continuación, querer que nuestros alumnos empiecen a elaborar textos escritos así sin más.

Es por eso que hoy os propongo daros los elementos previos a la redacción de un texto expositivo que faciliten y ayuden a los alumnos a perder el miedo a la redacción de textos escritos. Puede parecer que el título del artículo es algo pretencioso. Si os lo ha parecido, pido disculpas por adelantado. Lo que pretendo en este artículo es daros los ingredientes que necesitamos para elaborar un texto expositivo o, lo que es lo mismo, establecer un puente de unión entre los conceptos que deben saber los alumnos y la puesta en práctica mediante la creación de textos originales.

¿Qué se necesita para redactar un texto expositivo perfecto?

A continuación enumeraré qué se necesita para crear un texto expositivo perfecto que sea original, y luego lo pondré en práctica mediante un ejemplo.

Estructura:

  • Elección del tema.
  • Elección del título: El título debe ser un Sintagma Nominal (SN) que empiece por un determinante artículo (el, la, los, las) y un sustantivo. En algunas ocasiones podemos añadir al SN complementos del nombre tales como adjetivos o Sintagmas Preposicionales precedidos de la preposición de o  en.
  • División del texto expositivo en párrafos:
    • Introducción. El primer párrafo debe contener el sustantivo que aparece en el título y además en la primera oración. La extensión de nuestro primer párrafo será de dos o tres líneas. Entre el primer y segundo párrafo dejaremos un espacio en blanco. No se aconseja el punto y aparte en este primer párrafo. Un buen conector a utilizar es la conjunción y.
    • Desarrollo. El segundo párrafo estará formado por tres oraciones que contendrán tres aspectos relacionados con el tema a tratar. Tampoco aconsejo el uso del punto y aparte, pero sí recomiento usar conectores textuales en la segunda y tercera oración. Al final del tercer párrafo del desarrollo sí dejaremos el espacio en blanco.
    • Conclusión. El tercer y último párrafo tendrá la misma extensión que el primero, unas dos o tres líneas y vendrá a resumir lo dicho por el primer párrafo. Se empezará con un conector y la última oración empezará por Finalmente.

Aspectos lingüísticos:

  • En todo momento debe usarse el presente de indicativo y la tercera personal del singular.
  • Las oraciones deben ser objetivas, es decir, no pueden aparecer opiniones personales o valoraciones. El texto expositivo ofrece datos y conocimientos.
  • Se pueden utilizar citas textuales, siempre nombrando a su autor y vayan entre comillas.
  • Conectores textuales:
    • Introducción. Se puede utilizar el conector y para unir alguna de las oraciones.
    • Desarrollo. Suelen usarse en la segunda y tercera oración. Nosotros usaremos Por otra parte, Por lo que respecta a, así como.
    • Conclusión: Además, Finalmente.
  • Puede usarse el paréntesis para aclarar algunos conceptos.
  • Pueden usarse siglas, aunque se recomienda que se indique su singinicado entre paréntesis.

Ahora que tenemos los ingredientes para elaborar el texto expositivo, viene el momento de su creación. Para ello cogeremos como tema o palabra clave el sustantivo INSTITUTO.

Tema: Instituto

Título: El instituto de mi ciudad

Introducción:

  • Nombre del instituto (Oración 1)
  • Situación geográfica (Oración 2)
  • Año de creación (Oración 3)

Desarrollo:

  • Nombre del instituto (Oración 1)
  • Oferta educativa (Oración 2)
  • Instalaciones (Oración 3)

Conclusión:

  • Número de alumnos y profesores (Oración 1)
  • Origen del logotipo (oración 2)
  • Otros institutos de la localidad (Oración 3)

Ahora que tenemos el texto planificado, veamos cómo quedaría:

Insti2

Siempre me gusta pensar que los textos son como una receta de cocina. ¿Verdad que sabéis cuáles son los ingredientes de la tortilla de patatas y el orden que sigue la preparación de este plato? Pues algo muy parecido os recomiendo que hagáís con un texto expositivo. Cuando vuestros alumnos hayan realizado uno o dos, observaréis con grata sorpresa la facilidad y la confianza que adquieren a la hora de redactar. Los importante es que puedan memorizar estos ingredientes. ¿Para qué nos sirve que memoricen la definición de texto expositivo? ¿Cuántos recordarán el nombre de cada una de las partes de la estructura?

Creo que los docentes debemos ambicionar la perfección y la excelencia de nuestros alumnos. Estoy convencido de que con nuestro esfuerzo y dedicación será posible porque

TODO SE PUEDE APRENDER. TODO SE DEBE ENSEÑAR

Espero que este artículo os haya sido de utilidad.

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4 Comentarios

  1. Un artículo muy interesante . Voy a compartir.

    • Muchas gracias Silvia por tu comentario. Se agradece que la gente comparta tu mismo punto de vista. Un afectuoso saludo.

  2. Como siempre… un excelente aporte!! Sólo me gustaría acotar que sería más cómodo leerlas si evitaran el uso del vosotros, puesto que – al menos para mí que no ocupo ese término- dificulta mi rapidez para comprender el texto. Saludos y gracia por el aporte :)

    • Gracias Joselyn por tu comentario. Tomo nota. Saludos desde España

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