5 Consejos para transformar a un docente reactivo en proactivo

En el ámbito laboral hay palabras que por diversas razones se ponen de moda. Una de estas palabras es proactivo. De un tiempo a esta parte me he ido interesando por aspectos relacionados con el entorno empresarial y me he dado cuenta de que el término proactivo sale con cierta frecuencia. Es por ello que el artículo de hoy tiene la intención de darte a conocer qué se entiende por proactivo y de qué manera se puede relacionar con la labor docente. Para ello me he valido del archiconocido libro de Stephen R. Covey titulado Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. El ser proactivo es el primer hábito, según Covey.

Proactivo

Imagen extraída de Shutterstock

¿Qué es ser proactivo?

El ser humano es el único animal capaz de distanciarse respecto de sí mismo. Esta cualidad resulta tan diferenciadora del resto de especies como determinante, porque le ha permitido evolucionar como no lo ha hecho ninguna otra especie. Como ser humano tienes la autoconciencia de saber qué piensas, de tener autoconciencia para evaluar tu propia experiencia y la de los que te rodean. Gracias al autoconocimiento puedes distanciarte de ti mismo. Precisamente, es este distanciamiento el que te permite adquirir un control sobre tu vida. Y esta facultad te da la posibilidad de ser proactivo, es decir, te permite tomar la iniciativa y la responsabilidad de todo aquello que te suceda.

La responsabilidad.

La responsabilidad consiste en la facultad o habilidad de elegir una respuesta. Una persona proactiva será aquella que es consciente de que sus responsabilidades no vienen dadas en función de las circunstancias que las rodean. La persona proactiva elige, toma decisiones plenamente conscientes basadas en sus valores, en sus principios. En dichas decisiones no intervienen los sentimientos. Si la toma de decisiones viene dada no por tus convicciones, sino por tus emociones, entonces dejas de ser proactivo para convertirte en reactivo.

Ser proactivo vs. ser reactivo.

La sociedad actual tiene una clara tendencia a ser más reactiva que proactiva. ¿Por qué? Porque esta sociedad está terriblemente afectada por el entorno, por el ambiente físico y por el ambiente social, por la presión social. Y este aspecto es fundamental, porque mientras la persona reactiva está muy influenciada por los estímulos externos, la persona proactiva es capaz de transformar dichos estímulos no como una imposición que viene dada, sino como una elección en virtud de sus valores y principios. Es lo que se podría denominar la capacidad de ser consciente de qué puedes elegir, de que eres tú el que tiene las riendas de tu propio destino.

5 Consejos para convertirte en un docente proactivo.

1. Iniciativa. Debes tomar la iniciativa sobre tus propios actos, es decir, debes como docente asumir y ser consciente de cuáles son tus responsabilidades. Debes tomar autoconciencia de lo que significa ejercer la profesión de docente. En mi opinión, el docente por lo general tiende a tener muy poca iniciativa en los centros educativos. Tiene una tendencia a eludir ciertas responsabilidades. El eludir dichas responsabilidades a la larga es perjudicial porque te resta efectividad, ya que no eres tú el que controla las decisiones sobre tu propio trabajo.

2. Lenguaje. En relación con la iniciativa del docente está el lenguaje. En este sentido hay que decir que el lenguaje del docente también tiende a ser más reactivo que proactivo. Se trata de un lenguaje que tienen a eludir la responsabilidad:

  • Es que siempre se ha hecho así. Determinismo. No hay nada que hacer al respecto.
  • Yo lo explico de esta manera. Impide la transformación, la oportunidad, el interés por nuevos aprendizajes.
  • No acabaré el temario. La culpa es del tiempo, no del docente.
  • ¡Qué mal se ha portado hoy en clase! El comportamiento que se deriva en la clase es responsabilidad exclusiva del alumnado.

Por su parte, el docente proactivo es capaz transformar, de verbalizar otra forma de entender su trabajo porque tiene plena autoconciencia del mismo:

  • Existen varias alternativas.
  • He encontrado otra forma de explicar esto que me ha parecido interesante.
  • Voy a centrarme en lo que creo esencial del temario.
  • ¿Por qué el comportamiento de hoy en clase no ha sido el adecuado? ¿Cuál es mi parte de responsabilidad?

3. Tiempo. El uso que hace del tiempo el docente también es esencial en el proceso para convertirse en una persona proactiva. Siempre he pensado que el uso que se hace del tiempo en los centros educativos es muy mejorable. Y es muy mejorable porque nadie se detiene a pensar en cómo mejorarlo, en cómo optimizarlo, en cómo transformarlo. Ser proactivo implica tomar conciencia de cómo empleas tu tiempo en tu centro escolar. Sobre este punto es muy interesante la distinción entre:

  • Círculo de preocupación (docente reactivo). En este círculo se trata de distinguir sobre qué preocupaciones tengo un control real y sobre cuáles no. Se trata del círculo propio de las personas reactivas. Un círculo en el que se invierte mucho tiempo y mucho esfuerzo en tratar de controlar aquello que no es posible controlar. Esto hace que la gestión del tiempo sea poco efectiva y se contagien de dichas preocupaciones, convirtiendo estas preocupaciones en negatividad. El docente reactivo es aquel que:
    • Incide en los defectos de sus compañeros.
    • Incide en los problemas del entorno. Por ejemplo, las instalaciones del centro.
    • Se queja del horario.
    • Se queja de los grupos que le han sido asignados.
    • Se queja de las responsabilidades que como docente le toca asumir.
  • Círculo de influencia (docente proactivo). Es el círculo en el que se centra la persona proactiva. Este es el círculo que tú puedes controlar e incidir sobre él de forma activa. El docente proactivo siempre buscará estar dentro de este círculo de influencia y además intentará que dicho círculo cada vez sea mayor.

4. Tener y ser. Estos dos verbos guardan una relación directa entre el Círculo de preocupación y el Círculo de influencia.

  • Tener. Corresponde al Círculo de preocupación.
    • Si tuviera un aula más grande…
    • Si tuviera una ratio de alumnos por aula más baja…
    • Si tuviera un horario mejor horario…
    • Si tuviera un grupo mejor conflictivo…
  • Ser. Corresponde al Círculo de influencia. Se centra más en el carácter y en la determinación del docente ante la realidad que le rodea y de la que es perfectamente consciente. La grandeza de tener autoconciencia es que te permite ver opciones donde otros sólo ven inconvenientes (tener). A esto se le podría llamar Imaginación creativa, es decir, la capacidad que tiene el docente proactivo de hallar distintas respuestas, de buscar otras alternativas, de avanzar en otras soluciones. ¿Cómo? Mediante el uso de la imaginación y disminuyendo el tiempo de productividad por el de pensar en otras opciones.
    • ¿Cuál es la mejor manera de optimizar el espacio de mi aula?
    • ¿Y si trabajo mediante el aprendizaje cooperativo, dado el alto número de alumnos en el aula?
    • ¿Qué aspectos de mi horario son positivos?
    • ¿Qué nuevas estrategias puedo aplicar a este grupo con una elevada conflcitividad?

5. Compromiso y promesa. Si quieres ser un docente proactivo debes comprometerte a crear las circunstancias idóneas para un cambio que te permita una mayor efectividad. El compromiso en un docente proactivo convierte una promesa en una realidad, es capaz de transformar la palabra en acción. El compromiso es lo que forja el verdadero carácter de un docente proactivo. En mi opinión, el docente tiende a prometer mucho y comprometerse poco. Y tal vez la razón sea que las promesas que hacen los docentes no se las hacen a sí mismos, sino que son promesas proyectadas hacia los otros. El compromiso debe partir siempre de ti mismo y debe basarse en:

  • Conocimiento. ¿Qué prometo?
  • Capacidad. ¿Qué capacidad tengo de llevar a cabo lo que prometo?
  • Deseo: ¿Hasta cuánto deseo lo que prometo?

A modo de conclusión.

La proactividad, el ser proactivo, es una actitud ante la vida. Trabajar desde el optimismo, la creatividad, la persecución de metas y desafíos profesionales no está exento de miedos y de inseguridades. Pero si tomas conciencia de tu tiempo y le das el valor que realmente se merece, te darás cuenta de que tú y sólo tú eres el que decides cómo quieres que te afecten las cosas y de qué manera les harás frente. Sírvete, por tanto, de la determinación, pasa a la acción, sé optimista, creativo, plantéate nuevas metas y nuevos desafíos, sé asertivo en tus planteamientos y no le temas a los cambios. Así y sólo así es como se acabarán cumpliendo todos y cada unos de tus sueños.

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